El beso de Singapur: Camino hacia al súper orgasmo

El beso de Singapur hace referencia a la habilidad sexual que permite mejorar el orgasmo a través del control de los músculos pélvicos.

¿Qué es el beso de Singapur?

El beso de Singapur es una práctica sexual de élite, reservada sólo para amantes atentos y entrenados. En francés, Pompoir, cuya traducción es ordeñar, por tanto, estamos hablando de “ordeñar el pene”. Técnicamente es un matiz del sexo tántrico, que presupone una cierta tonicidad del suelo pélvico femenino, y la última frontera del orgasmo, del disfrute sexual máximo.

el beso de singapur

Es un truco que las mujeres conocen desde la antigüedad. El término viene del tamil, el idioma del sur de la India. Los textos del siglo XVI hablan de ello, describiendo el “kabazza” como la habilidad de contraer la vagina hasta el punto de aprisionar el pene en un agarre indisoluble de placer. El marido de una mujer con tal habilidad no lo cambiaría por la más bella reina de los Tres Mundos, garantiza el autor del texto. Así lo confirman los estudios orientales que describen “El beso de Singapur”, el extraordinario talento de las concubinas más experimentadas de las artes amatorias.

¿Cómo hacer el beso de Singapur?

Básicamente, se trata de poder contraer y relajar los músculos vaginales para poder controlar el orgasmo y manejar la excitación de su pareja de manera ejemplar. Es la versión avanzada de los ejercicios de Kegel, la gimnasia que es buena para el amor y fortalece el aparato genital trabajando la firmeza de los músculos pélvicos. El pompón, sin embargo, añade agonismo e imaginación, para llegar a adquirir diferentes habilidades: aplastar, torcer, ordeñar, bloquear, agarrar el pene.

Más allá de la concentración, la práctica es fundamental. Con unos meses de entrenamiento constante (una hora al día), toda mujer puede aprender. Los vibradores y las bolas chinas se pueden usar para el entrenamiento, pero el compañero es sin duda el mejor conejillo de indias, nunca mejor dicho.

El beso de Singapur permite una gran cantidad de juegos sexuales: chupar el pene; revirginizar – contraer los músculos vaginales con una fuerza tal que dificulta la penetración; ordeñar, con una contracción rítmica y progresiva; masajear, arpegiar y esposar; guillotinar – “morder” el pene con una contracción fuerte y decisiva; expulsar, empujar el pene sin ayuda.

La pareja no debe moverse; el truco funciona si se queda lo más quieto posible, concentrando toda su fuerza en los músculos circunvecinos. Los beneficios para la salud y el orgasmo son indiscutibles.

kabazza: Paso a paso

No te desesperes si no obtienes resultados la primera vez. Para saber cómo hacer el beso de Singapur tendrás que trabajar continuamente durante semanas.

El primer paso es identificar los músculos del suelo pélvico con los ejercicios de Kegel. Lo detectarán fácilmente cuando vayas a orinar e interrumpirás el flujo de la orina un par de veces. Después podrás hacerlo en seco y en cualquier lugar, ¡nadie se dará cuenta! 15 contracciones rápidas y 15 lentas. Después de 30 repeticiones, descansa, lo que hace que sean un máximo de dos veces al día.

Pero lo mejor… ¡practicar el beso de Singapur con tu pareja!:

  1. Colócate encima de tu pareja en el momento de la penetración (esta posición le permitirá controlar sus movimientos pélvicos).
  2. Suavemente inserte el pene masajeándolo con los músculos de la vagina y juegue con la profundidad de la penetración. Inserte de primeras sólo la punta del pene (glande) y apriete en la entrada de la vagina.
  3. Cuando la penetración sea media apretarás en el medio de tu vagina.
  4. Continúa la penetración suavemente y aprieta con la vagina: aprieta los músculos, sostén y relájate. Repitalo tantas veces como desee.
  5. Por último, saca el pene rápidamente y vuelve a repetirlo si lo desea.

¿Con el beso de Singapur solo disfruta el hombre?

No sólo proporciona beneficios para el sexo masculino: al practicar la técnica del beso de Singapur, las mujeres tienen más contacto con su punto G, y con él la probabilidad de lograr la eyaculación femenina. Además se refuerza y mejora la elasticidad vaginal consiguiendo con ello tener unas relaciones sexuales más placenteras y, a su vez, reducir el riesgo de incontinencia.

Puedes practicar el beso de Singapur para disfrutar en privado (con la ayuda de un consolador) o antes de las relaciones sexuales con tu pareja. ¡Verás que no es complicado y muy divertido!

 

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